jueves 9 de junio de 2011

Lettre IV

Si estuvieras aquí, Luvia, te aburrirías de nuestra cama de camarote. Yo me he enamorado de tu ñoñera, de la mata de uva de tu pelo. Intentaría ser menos seria si supiera que mañana será domingo. ¿A cual montañita quieres subir? Tostarme en el sol de Santa Lucía fue la promesa. Bajo tu enagua estoy cubierta de los bichos tropicales, del tiempo. Ya no seduzco. A los europeos y a las moscas les parezco una mala carta. Dejé el escote, por si acaso. No pienses por nada del mundo que no lo intento. Mi pezón de higo quedó atrapado en la foto; ese podría ser el problema. Luvia que no has parado de mojarme desde San Juan, ¿me querrás todavía? Yo repito la obscenidad tierna, el culto a la pasa contigo. Qué te toques ñoña, es la semana de la cosecha.